El Bumbún: una obra anticipatoria

23.09.2023 15:56

Por Fausto J Alfonso

 

37° FIESTA NACIONAL DEL TEATRO - LA RIOJA / CATAMARCA 2023. Sede La Rioja, 21-09. Durante la séptima jornada de esta fiesta, se concretó uno de sus atractivos adicionales por fuera de la programación oficial: la puesta de El Bumbún, un texto referente de la dramaturgia riojana, escrito y estrenado por su propio autor, Manuel Chiesa, allá por 1994. Ahora volvió de la mano de la Comedia de la Provincia de La Rioja, con puesta en escena y dirección general de César Torres, en lo que fue un homenaje al ya fallecido Manuel y una apuesta desde lo escenográfico al escoger el patio de la Casa de Gobierno como contexto para el desarrollo de la historia.

Abarrotada de público. Así fue esta función especial que también triunfó desde lo artístico a partir de una puesta estilizada, con un ritmo sostenido, síntesis en el desarrollo de las escenas y actuaciones ajustadas. El espacio sonoro, sus efectos en vivo y el diseño lumínico completaron la atmósfera propicia para este drama rural ambientado en los años 50, inspirado en una historia real, y que hace eje en el autoritarismo de un padre que se niega a aceptar una quinta hija y termina educando a ésta como lo hubiese hecho con el varón que nunca llegó.

Como en aquel clásico del cine búlgaro, Cuerno de cabra, una mujer es “entrenada” para ser hombre. Pero mientras en aquél la idea era forjar un guerrero para defenderse justamente de los hombres y satisfacer la sed de venganza, luego de que unos forajidos violaran y mataran a la madre de la chica protagonista, aquí es –ni más ni menos- el resultado de un capricho patriarcal, que no admite una mujer más en su familia y condena a su última hija a una vida de sometimiento, represión y ocultamiento de su verdadera identidad.

Un dispositivo escénico mínimo –dos rampas hacia una pequeña superficie- es explotado como meseta y como cueva. A su alrededor, todo es paisaje abierto, pero igualmente represivo y amenazante. El Bumbún, la desdichada chica, enfrenta la adversidad en escenas crudas, pero plasmadas sin sensacionalismo y con más sugerencias que explicitez. El director maneja el sentido del tiempo, dando a cada situación el suyo. La presencia de tres viejas brujas, alternando el drama con la narración, aportan agilidad a la historia e intriga al conflicto. Y el uso de los escasos objetos (mangos de hachas, morteros de piedra, algunos velos) sintetizan las rutinas y sinsabores de esas vidas que parecen lejanas de todo.

El nivel de actuación apunta hacia arriba, pero particularmente se destaca Fernanda Torres Leiva (El Bumbún), en un rol complejo en el que debe mostrarse fuerte espiritualmente, al mismo tiempo que debe fingir fortaleza física. Protagoniza emotivos pasajes, tanto en soledad, como junto a su madre y al lado de su bebé. El otro punto actoral fuerte está en las viejas que encarnan Sofía Pelliza, Agostina Díaz y Safira Saraví, que se mueven cuales brujas macbethianas, aunque con menos oscuridad y maldad. Son pícaras y temibles, e instrumentos ideales para involucrar a los espectadores en el interés por la historia. Juan José Herrera se muestra firme y repulsivo como Segundo, el padre de El Bumbún. Y el resto acompaña con corrección, sin desentonar.

El Bumbún es un texto ya emblemático, del que hoy podríamos decir que se anticipó a su tiempo, planteando situaciones de abuso, criticando el modelo patriarcal de familia, y retratando los aspectos negativos de la ruralidad, como la falta de opciones, el trabajo esclavo y tradiciones y supersticiones varias. La obra inspiró también la realización de la película homónima (2014, Fernando Bermúdez), primera realizada íntegramente en La Rioja y ambientada durante la última dictadura argentina.